“El murmullo de una sombra” donde la soledad infinita gobierna

By: David Ortega

Sentado en la inconsistencia del tiempo,
mirando el averno en su eco,
con las nubes de un escaso cielo…


la soledad sempiterna,
se diluye en el silencio abismal
dejando una llaga en el pensamiento.
Flamígeras oraciones de vacío y fé
se decantan en paredes de inexistencia
y mortal decadencia,
muros de tristeza se trasmutan de obscuridad :
lentas,
desasosiegas,
reptan indelebles en la consciencia
de lo eterno,
de lo terrible y claro que es el acecho
de bestias con colmillos, garras y dientes…
Oh Soledad Infinita, clava tu aguja de neblina y hueso
en la densa realidad de los ojos ciegos,
de muertos inherentes,
de vivos palaciegos…
Despedaza en tu canto , toda esperanza
en lo abyecto.

-D.
Dic. 2012

Deja un comentario