Playa

By David Ortega

Playa.

Tarde en la Noche.

Sólo tomaron un taxi y se dirigieron a su destino, encontraron un bar que mantenía abierto toda la noche. Se sentaron afuera donde había varias mesas vacías, y se oían las olas chocando en la arena, se alejaron de la luz de la barra y guardaron distancia de una pareja que bebían al igual que ellos mirando el mar en la obscuridad. Se sentaron uno junto al otro, él buscó pegarse más y unió sus sillas, ella parecía indiferente…

Era hermosa, el perfil de su rostro le robaba la atención. Entonces notó que el aroma del mar, resaltaba más el perfume de ella… Y eso le gustaba sobremanera. -Hueles rico!- le dijo casi en un susurro, y ella sonrió disimulada. Hablaban de todo y de nada, como pretextos para no darse cuenta de lo que pasaba. Él no resistía tocarla, de vez en vez le daba una pequeña caricia en su brazo, en su mejilla… -Me gusta tu piel, se siente… No sé!… Me gusta- decía sin dejar de acariciarla. Ella bebía de su botella, y sus labios parecían tornarse rojizos en aquella obscuridad. No iban vestidos propiamente para la arena, ambos querían meterse entre las olas, el aire corría fresco, y decidieron caminar a la orilla, nuevamente su perfume lo hipnotizaba, la tomó del talle y sentía la suavidad de su cuerpo, esa ligera curva que se hace al movimiento de sus caderas, le gustaba mirarla… Mucho… Se podría decir que la acariciaba con la mirada, ella… Sabía que la miraba, más fingía que no se daba cuenta. Hablaron, caminando entre la arena, por un momento en aquella brisa, alzaron sus ojos al cielo, algunas estrellas tímidamente titilaban… Él bajo su mirada, para admirarla a ella, su cabello, sus ojos, su nariz… Su boca… La miraba en su interior. Ella baja también su mirada y busca los ojos de él… Se miran buscándose uno al otro en los ojos de cada quién…
Las olas chocan, el aroma del mar se mezcla con su perfume, y la brisa los abraza… Es de madrugada.

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