Desde 1898 la familia Rivas acompaña a los tuxpeños en sus momentos más dolorosos, lleva ya cuatro generaciones haciéndolo pues su funeraria es una de las más antiguas del puerto de los bellos atardeceres.

La actual cabeza y gerente de la familia Alosno Rivas Velázquez dijo que fue su abuelo el señor Idelfonso Rivas quién procedente de Querétaro comenzó con la funeraria por razones que desconoce se estableció en Tuxpan, pero antes de anclar en este puerto sus antepasados estuvieron en Pachuca.

Desde entonces y hasta la fecha los descendientes de Idelfonso se han instruido en los menesteres de dar una digna sepultura a quienes dejan este mundo apoyando durante todo el proceso a  los familiares del extinto.

Al día de hoy la cuarta generación es la que continua con esta tarea y parte de la quinta ya comienza a integrarse en este camino. Lo importante señala el señor Rivas es asegurar que los dolientes puedan sepultar sin contratiempo en su última morada a su familiar.

En los años que el Señor Idelfonso comenzó a sepultar tuxpeños el puerto era muy diferente, no tenía acceso a red de agua potable, ni luz eléctrica, las calles estaban abandonadas y el municipio apenas se desarrollaba.

Los recuerdos de Alosno Rivas sobre la funeraria provienen desde su infancia, cuando veía a su padre Agustín Rivas trabajar; en ese entonces no había féretros como los de ahora por lo que su padre compraba árboles en pie para llevarlos al taller de carpintería donde se aserraba la madera y trabajaba en los ataúdes con sus hijos como ayudantes.

Poco a poco se desarrolló la idea de la funeraria hasta que llego a ser lo que es hoy y  los ataúdes se comenzaron fabricar en serie.

Su padre se dio cuenta de que era necesaria una carroza en Tuxpan y por ello construyó una de madera tirada por dos caballos para realizar los sepelios. Más tarde se cambió por un carro.

Conforme se fueron viendo las necesidades de los dolientes la funeraria fue cambiando, adaptándose, creciendo y con el tiempo se construyó una sala de velación, aunque al principio muy poca gente la utilizaba debido a que estaban acostumbrados a velar al difunto en sus domicilios. En aquel entonces se decía: “es la última noche del difunto en casa”.

Pero poco a poco fue entrando la gente a ocupar las salas de velación como poco a poco sucede ahora con la cremación de los cuerpos que en ocasiones es más económica que sepultar, pero que por cuestión cultural y religiosa se continúa enterrando el cuerpo.

 “Jesús fue sepultado, no fue cremado, por ello muchos siguen esa forma de entierro” señala Rivas.

En los tiempos de su padre no había ataúdes metálicos en Tuxpan y desconoce si en México ya se utilizarían, pero el problema principal en aquellos tiempos era el traslado debido a que no habían carreteras, en aquellos tiempos se viajaba a  Veracruz por chalan solo existía un camino. Los ataúdes metálicos llegaron al puerto por los años cuarenta.

Desde que iniciaron hasta el día de hoy la funeraria ha trabajado en la sepultura de más de 50 mil personas, debido a que el servicio se ofrece en toda la región, Poza Rica, Papantla, Gutiérrez Zamora, Álamo, Naranjos, Tamiahua, Cazones, así como en los pequeños campos santos que tienen las congregaciones.

Rivas dijo ser de licenciado de profesión pero siempre se ha desarrollado en la funeraria pues desde los 15 años aprendió el oficio que le ha dejado muchas satisfacciones, pues comenta que a la familia hay que ayudarla en muchos trámites legales en un momento de profundo dolor, se da asesoramiento a todas las personas, las mejores  opciones y se trata de ayudar, porque no todos los casos de sepelios son iguales.

La funeraria se encarga de arreglar desde los casos de personas fallecidas de forma natural hasta de casos  legales de aquellas personas fallecidas accidentalmente.

“Es un trabajo de 24 horas, en el momento que la persona fallece debemos que estar ahí, por tanto no hay días festivos, ni vacaciones, ni descansos” comentó.

 

“Nosotros nos encargamos de ir por el cuerpo, de la sacar los permisos de construcción en los panteones, de arreglar el cuerpo, es un servicio completo el que se trata de ofrecer para los familiares. Hoy Tuxpan ha crecido en población y desde hace más de 20 años comenzaron a asentarse más funerarias para realizar esta noble labor”  dijo.

Personas sin familiares y desconocidos

La funeraria se encarga también de dar sepultura a aquellas personas que no tienen familiares. En este sentido dijo que la fiscalía antes el ministerio público, es el encargado de levantar los cuerpos de personas desconocidas o indigentes, pues hay muchas personas que no son reclamadas.

Estas personas son depositadas en los panteones, donde el Gobierno Municipal destina un  área que se llama fosa común para quienes no son reclamados por familiares.

“Sobre el ramo funerario no hay nada preciso, porque a veces hay varias personas que fallecen y en ocasiones en un mes no hay ni uno.” comentó.

Casos difíciles

Los casos más difíciles son los de muerte violenta o accidentes, pues hay que ir al lugar de los hechos a levantar los cuerpos.

 “Son cosas muy difíciles por el factor sorpresa para la familia, algunos se alteran y para nosotros también es difícil porque dejaríamos de ser humanos si no sentimos lo que sienten los demás” comentó.

También hay casos muy dolorosos de familias que pierden varios miembros a la vez. En ocasiones cuando una persona muere ahogada los familiares no quieren que se practique la necro cirugía, pero es una obligación de la autoridad determinar la causa del fallecimiento. Y esto es muy difícil para los familiares.

Panteón Jardín

 En su historia funerales Rivas ha enterrado a muchas personas desde desconocidos hasta personajes de renombres, pero hay uno que guardan en la memoria Marciano Avendaño pues fue la primera persona sepultada en panteón Jardín, antes de que se inaugurará.

“Todavía no se abría el panteón pero solicitamos al alcalde sepultar al dueño del Hotel Draiton, hoy Hotel Huasteco, yo hable personalmente con el presidente municipal Alberto Arango de la Huerta, y el muy amablemente acepto, era una persona muy noble”

Señaló que fue el panteón jardín el que cambio la forma de sepultar, pues antes se enterraba a las personas tres niveles debajo de la tierra y hoy se sepultan tres pisos hacia arriba, pues mientras el panteón Galeana dispuesto a lado de un arroyo no tiene problemas de inundaciones. Los mantos freáticos del panteón jardín hacen que no se pueda sepultar hacia abajo, pues las gavetas se inundan.

 

 

Funerales que consternaron a tuxpeños

Han sido varios los funerales en los que el señor Rivas y su familia han participado de los más antiguos y sonados ha sido el funeral de los brasileños.

“En Tuxpan se escuchó una explosión muy fuerte  y nadie sabía de qué se trataba, ya después nos dijeron que en Santiago de la Peña se había caído un avión brasileño, cayo arriba de una choza, porque en esos tiempos eran chozas de zacate y se quemó la casa y las cuatro personas que había adentro fallecieron. Un avión brasileño había caído, en esos tiempos ya estaba la funeraria y llamaron las autoridades para decir que la embajada de Brasil se iba a hacer cargo de los trámites para llevarse los cuerpos a su lugar de origen. Pero ya después de un tiempo la embajada no respondió, fue cuando se avisó que se iban a sepultar los cuerpos en Panteón Galeana” recuerda el señor Rivas. Fue en 1940 cuando sucedió este hecho.

Otro caso que recordó fue en sucedido en la comunidad de Cobos, cuando estaban trabajando para introducir el gaseoducto Cactus-Reynosa, señala que en ese momento el presidente de la Republica era López Portillo.

Ese gasoducto  dijo, pasa por Cobos cruza el rio y pasa frente a la escuela Normal en aquel tiempo estaban trabajando las máquinas de lado de Cobos, conformando el terreno cuando una de las maquinas levanto un tuvo enterrado de etileno, levanto la tubería y provoco un flamazo que incendio todo y se apagó, pero quedaron casas ardiendo.

“Fuimos nosotros y encontramos al maquinista quemado totalmente se quedó sentado y agarrado del volante calcinado, de ahí personalmente lo baje yo con mi hermano Crescencio. En ese incidente murieron varias personas y fue precisamente en días de todos santos. Las casas que se quemaron quedaron desechas y bajos los escombros sus ocupantes” recordó.

Muchas historias guardan las personas que trabajan alrededor de la muerte y muchas muertes han consternado al municipio. Funerales Rivas seguirá así lo confirma su gerente, pues la familia está aprendiendo el oficio y hay el corazón así como la voluntad para continuar esta tarea que debe hacerse con amor, puntualizó.

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